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Erase una vez una granja en la que convivían muchos animales. En particular, había dos que se consideraban grandes amigos. Se trataba de dos gallos que, desde que eran polluelos, se llevaban muy bien. Se turnaban para cantar por las mañanas, compartían la tarea de dirigir el corral y su relación era muy cordial.

Sucedió que un día llegó una gallina nueva, tan hermosa y de mirada tan penetrante, que enamoró a los dos gallos a la primera vista. Cada día, los gallos intentaban llamar su atención y la colmaban de detalles. Si uno le lanzaba una frase bonita, el otro le regalaba los mejores granos de maíz del comedero. Si uno cantaba bien, su contrincante en el amor intentaba hacerlo más alto para demostrarle la potencia de su voz.

Lo que empezó como un juego acabó convirtiéndose en una auténtica rivalidad. Los gallos empezaron a insultarse y a ignorarse cuando la gallina estaba cerca de ellos. Su amistad se resintió tanto, que un día decidieron que la única solución era organizar una pelea. Quien se alzará vencedor, tendría el derecho de conquistar a la linda gallinita.

Salieron al jardín y se liaron a empujones y picotazos hasta que uno de ellos, ganó la contienda. Muy contento y orgulloso, se subió al tejado mientras el otro se alejaba llorando de pena y con un ojo morado. En vez de conmoverse por la tristeza de su amigo, el ganador, desde allí arriba, comenzó a cantar y a vociferar a los cuatro vientos que era el más fuerte del corral y que no había rival que pudiera derrotarle. Tanto gritó, que un buitre que andaba por allí oyó todas esas tonterías y, a la velocidad del rayo, se lanzó muy enfadado sobre él, derribándole de un golpe con su ala gigante. El gallo cayó al suelo mal herido y con su orgullo por los suelos. Todos en la granja se rieron de él y, a partir de ese día, aprendió a ser más noble y respetuoso con los demás.

Moraleja: Si alguna vez salimos triunfadores de alguna situación debemos ser humildes y modestos. Comportarnos de manera soberbia creyéndonos mejores que los demás, suele tener malas consecuencias…🐓

De la Web.

 

Rovica.

Dos Gallos, Una Gallina...(Moraleja) 1

Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. carlos

    ¡Presumir cuesta dinero y al que no lo tiene pone el culo de candelero! Un besazo.

    1. Rovica

      No importa lo grande que te “creas”, más alto es un poste y los perros lo mean🐕. Un abrazo amigo Carlos.

  2. Caer siempre es un placer para quienes te desean males….ser humilde no es garantía de salir indemne, es cuando más buscan derribarte…así es el ser humano….besos al vacío desde el vacío

    1. Rovica

      Desde luego Cruzar la Noche, no se puede negar que, a veces, el humano es el ser mas “retorcido” que hay en la tierra. Un abrazo amigo.

    1. Rovica

      Cierto Franco y a veces, la humildad brilla por su ausencia. Un abrazo amigo.

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