La polilla caniche (poodle-moth). Un misterio del mundo de los insectos, descubierta por primera vez en Venezuela en 2009 por el biólogo Arthur Anker. Sus pelaje y sus antenas parecidas a las de un conejo le dan un aspecto casi irreal.
Con su suave pelaje, ojos oscuros y grandes, y antenas plumosas, parece demasiado tierna para ser un insecto… pero ahí está la magia de la naturaleza y lo que hace que su historia sea todavía más fascinante.
La polilla caniche venezolana, aún sin nombre oficial, ha causado sensación por su apariencia, pelo blanco y esponjoso, ojos grandes y antenas como pestañas. Aunque se cree que pertenece al género Artace, su clasificación no ha sido confirmada porque nunca se ha recolectado un espécimen. Su pelaje no es solo decorativo, podría funcionar como defensa contra murciélagos, amortiguando las ondas ultrasónicas. A día de hoy, sigue siendo un enigma de la entomología: bella, rara y todavía sin un lugar claro en la ciencia.
Es una criatura real y poco conocida, un testimonio de la diversidad de insectos que aún esperan ser descritos por la ciencia, aunque su fama se disparó gracias a su aspecto casi de fantasía.
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