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  • Última modificación de la entrada:10/01/2026

 

 

Este año no me salvó la fuerza, me salvó la insistencia. Permanecer cuando todo dentro me pedía parar, avanzar con el cuerpo rendido y la mente llena de ruido, sostenerme en medio de un terreno que parecía moverse bajo los pies. Mi mayor logro fue no desaparecer cuando el cansancio y la desgana se volvió identidad.

Hubo grietas que tuve que cerrar mientras seguían abriéndose otras nuevas. Momentos en los que el miedo me hizo dudar de mi propia estabilidad, sonrisas sostenidas por pura voluntad, lágrimas que no tenían permiso para caer porque primero había que seguir. Todo temblaba. Yo también. Y aun así, me mantuve.

Cuando el caos se calmó, no llegó la claridad. El cielo siguió cubierto, silencioso, indiferente. Entonces empecé a reconstruir con lo que tenía. Reparé lo que estaba dañado, solté cargas que solo pesaban por costumbre, acepté que algunas heridas no se borran, se integran. No intenté volver atrás; me adapté.

Durante mucho tiempo miré hacia arriba esperando del cielo una señal, una confirmación, una luz que justificara tanto esfuerzo. Me sentía culpable por no sentir alivio, por no celebrar el simple hecho de seguir en pie. Hasta que, por fin, un día apareció una claridad tibia, breve, discreta. No vino a quedarse, vino a recordar.

Entendí que no podía decidir cuándo llegaría la luz, pero sí podía decidir en qué me convertía mientras tanto. Dejé de buscarla y me observé calmadamente de verdad. Vi resistencia donde antes solo veía desgaste. Vi dignidad en lo que había sobrevivido.

Y me hablé con una voz nueva, firme y amable:
-Perdóname por no verte antes. Por creer que necesitaba algo más, cuando tú eras suficiente.

Desde entonces continúo. No esperando que el cielo se despeje, sino construyendo un lugar interior capaz de sostener la calma cuando decida aparecer. 🌤️

Rovica.

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. macalder02

    Encontrarse con uno mismo es la mejor manera de encontrar el camino para tener calidad de vida en el año que empieza. Buen fin de semana Rovica

    1. Rovica

      Así es, todo empieza desde dentro. Conocerse, escucharse y respetarse es el primer paso para una vida con más equilibrio y bienestar. Igualmente para ti, muy buen fin de semana Manuel. Un abrazo amigo.

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