Cuando el dolor o el amor no te ciega. Reflexionas. Reflexionas con la luz de la serenidad, esa  luz,  que  da la paz interior del alma… Y, entonces, te viene a la memoria cada pensamiento, cada gesto, cada acto, analizando detenidamente cada  una de las “piezas” de un puzzle que en otro momento no entendí… Ahora, pasado un tiempo, todo cobra sentido.

Momentos de ayer y de hoy. Tiempos de felicidad y grandes alegrías. Tiempos de dolor. De infinita, inmensa y amarga tristeza en el corazón. Grandes nostalgias. Vivencias y experiencias inolvidables y también errores. Errores de los que he tomado buena nota. Aprendizaje de vida. Recuerdos sin un ápice de  rencor. Y de lo vivido, ha hecho  la persona que soy hoy.

He comprendido que arrepentirse, no quiere decir llorar por los errores. Arrepentirse, significa aprender, transformar el corazón. Es mirar todo de una manera nueva, cambiar de ideas y sobre todo de camino… Un camino en donde ahora habita una infinita comprensión y una mujer que es capaz, sin falsa modestia, de enorgullecerse de ella misma…

Entonces, hoy por hoy y, definitivamente,  llego a la conclusión de que la vida es así,  llena de subidas y bajadas. Que los planes casi nunca se cumplen, porque, jamás nadie, vive sobre seguro. Que si perdí una vez… Es porque no era para mí.  Y que solo a veces, terminando capítulos, se logra escribir el libro de nuestra historia…

Rovica.

 

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Parece una excelente base de partida. Pero ya sabemos que unos proponen…
    Un besazo

    1. Sí, desde luego puede ser así 😌😏, pero lo importante 🧐, es seguir aprendiendo 👍👌😊. Gracias Carlos. Un abrazo estimado amigo 😘😊

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