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Hoy, desde El Rincón de Rovica: Las opiniones de los demás… Estamos en un período muy especial, una época en el que las personas parecen estar buscando la aprobación y su seguridad en los demás, de modo que para obtenerla, están [email protected] a hacer cualquier cosa para  sentirse ú[email protected] e importantes.

Y eso se nota, por ejemplo: Continuamente hacen selfie, los publican abusando del photoshop, para parecer más jóvenes, [email protected] y [email protected] Compran y exhiben productos recién colocados en el mercado para sentirse “[email protected] [email protected]” en tenerlos. Adquieren artículos costosos o marcas prestigiosas para sentirse ficticiamente parte de una clase social alta y publicarlo en las redes sociales para sentirse importante e [email protected] por  [email protected]

Sin embargo, existe una línea delgada que separa la necesidad esporádica de obtener la aprobación de [email protected] demás y la patología de [email protected] que tienen problemas personales debido a todo esto.

Una cita de Steve Jobs dice: “No dejes que el ruido de las opiniones de [email protected] demás silencie tu voz interior”. Una frase que es fácil de entender, pero que para algunos es muy difícil de poner en práctica. Todo el mundo quiere agradar o sentirse halagado y esto no es en sí mismo algo malo, a menos que vaya demasiado lejos, hasta el punto de que su bienestar personal dependa únicamente de lo que otros piensen…

Pero ¿Qué trae esa baja autoestima? Una falta de confianza en sí [email protected] y en el mundo. Una dificultad para escuchar e identificar objetivos realistas que sean coherentes con propias aspiraciones. La tendencia a depender de los demás. Una búsqueda continua del consentimiento de [email protected] Falta de iniciativa propia y falta de disposición a arriesgar. Tendencia a reaccionar por impulso. La falta de un proyecto de vida personal. Una vulnerabilidad a los trastornos de ansiedad y un estilo de comportamiento.

Conclusión: ¿Cuánto nos queremos [email protected] [email protected]? ¿Cuándo estamos [email protected] a cambiar para mejorar personalmente…? ¿Harás la prueba…?

Alessia S. Lorenzi

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