• Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Mis Escritos
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura
  • Última modificación de la entrada:09/10/2023

 

 

 

Cada día me vuelvo más exigente y menos transigente. Cada día tolero menos la mentira y la falsedad. He llegado a un punto en mi vida en el que ya no tengo paciencia para cosas banales. Odio los caracteres altivos, egoístas, engreídos. Odio los conflictos y los enfrentamientos, las discusiones y las peleas. Las idas y venidas, el dar todo a cambio de nada. Odio el silencio, el silencio que se crea cuando se tienen que decir tantas cosas, cuando todo sería más fácil y sencillo si dijéramos lo que sentimos, sin dudas y sin miedos.

No quiero más historias vacías, ni más experiencias desgastantes. Ya me cansé de adivinanzas, de juegos y de rompecabezas sin sentido, me gustan las cosas claras. Y por eso, no voy a entregar mi corazón a quien no lo merezca y mucho menos mi tiempo, que es demasiado importante para desperdiciarlo.

Exijo verdad. Exijo sentimientos reales que no lleguen manchados de mentiras. Adoro la libertad y lo que ella supone. Me encanta las personas libres, las que no dependen de nada ni de nadie. Las personas que te contagian su felicidad, las que te agarran fuerte y te llevan a descubrir nuevos mundos. Las que te despiertan, las que te empujan, las que, a pesar de los problemas, lleven por lema una sonrisa. Las que te miren a los ojos y te transmitan magia, y las que, a pesar de todo, y pase lo que pase, tengan siempre sus brazos abiertos para refugiarte.

Es necesario saber lo que quieres, tener las cosas claras, y a partir de ahí poder elegir tu propio camino. Mantener siempre tus principios y tus valores por encima de todo. Arriesgar hasta la última oportunidad. Nunca dejar nada por hacer y, aunque a veces cueste, nunca detener la lucha contra el miedo.

Evita a las personas que no te acepten como eres, tú eres lo más importante y al final quien te quiera te querrá con tus defectos y con tus virtudes. No cambies por nada ni por nadie.

Publicado por: Rovica.

¿Te ha gustado? ¡Pues ahora te toca comentar!