Sí, ya pueden dejar de buscar. Las mejores amigas las tengo yo. Porque cuando las cuento, no sólo son muchas, son únicas. Cada una aporta algo tan suyo, tan necesario, que juntas son un equipo invencible.
Está la psicóloga del grupo. La que no solo te escucha, sino que te hace un análisis emocional exprés y te da la solución en tres pasos. A veces ni sabías que tenías un problema hasta que ella te lo detecta.
Está la del amor incondicional. La que nunca falla. Da igual lo que digas o hagas, siempre está ahí. Su apoyo es tan firme que a veces te hace creer más en ti que tú misma.
Luego está la más «molona» y enrollada, la reina de los planes. Basta con pronunciar las palabras mágicas: “¿Alguien se toma algo?” y aparece como por arte de magia. Además, es las relaciones públicas del grupo, conoce a medio mundo y siempre tiene un evento bajo la manga.
Tengo también a la del detalle. Esa que ve una tontería en una tienda y piensa en ti. La del saludo con sonrisa enorme y la despedida con abrazo de los que te dejan oliendo a cariño todo el día.
Está también la experta en consolar. La que se sienta contigo en el suelo si hace falta. Curiosamente, es la que más llora, pero sus lágrimas nunca le impiden secar las tuyas primero.
Y cómo olvidar a la diferente. La que va a contracorriente. Si todas decimos blanco, ella dice negro. Y no solo está bien: es maravilloso. Porque ella nos enseña que ser distinto también es ser especial.
Luego vienen dos que hay que diferenciar. Una es la graciosa, da igual lo que diga, lo cuenta con tanto arte que te parte de risa explicando qué desayunó. Y luego está la que hace gracia sin querer. Su existencia es cómica, su esencia es divertida. No necesitan hablar para hacerte reír.
También tengo a la reportera no oficial. Lo graba todo. Los mejores recuerdos, pero también los momentos más… comprometidos. Sí, esos en los que apareces tirada en el suelo de una discoteca. Gracias, supongo.
Tampoco falta la que tiene siempre algo que recomendar: un bar, una serie, una canción, una peli, un plan. Es nuestra agenda cultural, nuestra guía de ocio personalizada.
Luego está la pasional. La que vive todo intensamente. Ama, ríe, llora y se enfada como si no hubiera un mañana. Y claro, también es la más propensa a acabar en alguna movida.
Y, por último, la reina de las malas decisiones. Llevamos años volcadas en sus dramas, dándole consejos, analizándole el horóscopo, buscándole red flags. ¿Sirve de algo? No. Pero la queremos igual. Porque sin ella, la vida sería mucho más tranquila… y mucho más aburrida.
Así que, ya sabes no busques más. Las mejores amigas ya están fichadas. Son las mías. Y no las cambio por nada 🫶🏼💖😊.
«El que tiene un amigo tiene un tesoro»
Sin duda M. Carmen, la sincera amistad es compartir sin esperar nada a cambio, comprender sin juzgar y permanecer aun cuando todo lo demás cambie. Por eso, los verdaderos amigos son uno de los mayores tesoros de la vida. Un abrazo🌼