Él volvió y le pidió perdón. Ella ya lo había perdonado, pero, también,  lo había olvidado…

Rovica.

 

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. ¡Que hasta había olvidado el nombre y mira que se pasa fatal!

¿Te ha gustado? ¡Pues ahora te toca comentar!

Cerrar Menú
A %d blogueros les gusta esto: