Como el día y la noche. No tenían muchas cosas en común. Sus edades eran distintas. Sus maneras de caminar no coincidían  y mucho menos su estatura. Casi nunca pensaban igual y con ideas muy diferentes. El, era dueño de si mismo; ella, una explosión de alegría  y  vida, quizás a veces, algo insegura. Sus manos parecían haber sido hechas como piezas exactas para encajar una con la otra y con los dedos entrelazados, miraban ambos en la misma dirección.  Ella tenía  la idea  de que era el hombre perfecto… entonces.

Editado y Publicado por: Rovica.

 

Esta entrada tiene 4 comentarios

    1. 😱😨 Miedo ? Por qué Carlos 🤔 ?

      1. ¡Una noche le envenena el Colacao para cobrar la herencia!

        1. jajajajajajajajaja Ay de verdad Carlos!! Que risa con el Colacao ☕🥤!!😂😂

¿Te ha gustado? ¡Pues ahora te toca comentar!

Cerrar Menú
A %d blogueros les gusta esto: