Utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. Lo hacemos para mejorar la experiencia de navegación y para mostrar anuncios (no) personalizados. El consentimiento a estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o los ID's únicos en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Coincido plenamente contigo amiga. Abrazo
Me alegro de que estemos en la misma sintonía. Otro abrazo para ti amigo Sergio.
Esa es la sublimidad del ser humano. Ahí está la diferencia entre ser persona o animal. Nuestros actos tienen que ir más allá de lo simplemente físico. LA RAZÓN ha de orientar todas nuestras decisiones. Y el amor auténtico es la razón suprema de todos nuestros mejores actos.
Totalmente de acuerdo lo que comentas, es una visión que eleva la condición humana y que resuena con grandes corrientes filosóficas, desde el racionalismo hasta el humanismo.
Estableces un puente muy claro entre tres pilares: la trascendencia (ir más allá de lo físico), la racionalidad como guía y el amor como el motor definitivo o la «razón suprema».
Es interesante conciliar la razón y el amor, dos conceptos que a menudo se presentan como opuestos (la mente contra el corazón). En mi perspectiva, el amor auténtico no es un impulso ciego o meramente instintivo, sino un acto consciente, deliberado y un propósito superior, la máxima y sublime expresión de la racionalidad humana. Muchas gracias por comentar M. Carmen. Un abrazo amiga🌼😊