El libro y el mapa de su historia;
el estreno de su mundo,
el primer puerto
adonde su barco quiso anclar.
Verdad sincera
de un amor profundo
que ni el tiempo,
podrá borrar.
Aprendió
que el destino no es camino,
sino el rincón exacto
en el cual sus pasos descansan.
El sitio seguro, en donde
el silencio es refugio
y su alma respira en paz.
Una respuesta
con franqueza y claridad
no necesita razón.
Sitios sagrados son,
adonde está el corazón,
ese punto invisible,
que su miedo se rindió.
El adiós se cree final,
termina siendo camino.
Como la raíz que se hunde
hacia lo eterno y lo real.
En este caos de vida,
entre dolor, dudas y agonía;
es su luz en la sombra,
la verdad infinita,
del amor sincero
que nunca olvida.
Rovica.


