En lo profundo de Nueva Zelanda se esconde un tesoro natural que parece sacado de un sueño: Las Cuevas de Waitomo. Con más de 30 millones de años, estas cuevas guardan secretos que combinan naturaleza, leyenda y magia, en sus tres impresionantes formaciones subterráneas.
Waitomo Glowworm Caves
Aquí, un silencioso río subterráneo envuelto en penumbras hasta que, de repente, lo imposible ocurre, miles parecidas a pequeñas luciérnagas: los glowworms, iluminan las paredes y el techo de la caverna como si el un firmamento de estrellas hubiera descendido bajo tierra. Un espectáculo único en el mundo, una fascinante y mágica maravilla.
Ruakuri Cave
Una cueva sorprendente por su entrada en espiral. Es la más grande de Waitomo. Con de 1,6 km entre espectaculares y fascinantes formaciones de piedra caliza y tapices cristalinos que parecen tallados por artistas invisibles de la fascinante Naturaleza.
Aranui Cave
Por último, la Aranui Cave ofrece un ambiente diferente, su grandeza radica en sus impresionantes estalactitas y estalagmitas de tonos marrón, blanco y rosado. Descubierta en 1910 por el maorí Ruruku Aranui, esta cueva está rodeada de historias y leyendas que le otorgan un aire místico. Un encantador bosque interior de Tawa dentro de la cueva con senderos que llevan a cámaras adornadas con formaciones de piedra caliza realmente espectaculares.
Las Cuevas de Waitomo es mucho más, es un universo oculto donde la naturaleza brilla con magia propia y las leyendas maoríes le ponen voz al misterio de la tierra. Un lugar único en el mundo, capaz de dejarte con la sensación de estar en precioso lugar encantado.
Rovica.


