Bésame hasta que tus labios pierdan el dominio propio, hasta que nazca el sensual instinto de morderme; hasta que tus manos invadan mi cara con ternura, tu corazón lata con fuerza y suspire tu alma con deseo hasta llegar a los límites de la locura… Bésame hasta que solo existamos tú y yo. Soltemos  la intensidad de  emociones contenidas, dejemos que el fuego de la pasión nos abrace y nos envuelva en el infinito más absoluto…Bésame… bésame hasta que se apague el sol..

 Rovica.

Esta entrada tiene 4 comentarios

      1. El vídeo de las cerillas ardiendo cabeza con cabeza hasta consumirse concuerda con tu texto y despierta mi sentimiento. Un abrazo.

        1. Es una buena observación Joaquín 👍👌. Siempre procuro que las imágenes «hablen» el mismo tema de «conversación» que el texto 😊. Otro abrazo para ti amigo 😊😘

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