Me emociono, cuando escucho una canción  que parece escrita para mí. Soy de lágrima fácil. Lloro en las despedidas y de alegría en los reencuentros. De rabia cuando la suerte se acuerda de todos, menos de mí. Cuando el vaso se desborda y no sé qué hacer con tanta agua. Y cuando la nostalgia me borda un vestido con hilos de tiempos mejores. Lloro de emoción cuando alguien se emociona. Por favor, que nadie dicte una moción de censura a tus lágrimas. Nunca. Lloro cuando me duele y me muerde el dolor. No hay nada más ruin que juzgar el dolor ajeno.

Lloro de felicidad cuando mis sueños me acarician el pelo y los labios. Cuando el destino cambia el NO por el SÍ. Lloro de felicidad por los que saben soñar y vivir, por los que batallan y ganan la guerra. ¡Ole por [email protected], valientes! Lloro de impotencia cuando la soledad se convierte en la única compañía de los que nunca deberían estar solos. Sí, lloro con cualquier tipo de abandono humano o animal. Lloro cuando las personas se convierten en bestias sin alma. Lloro por los que solo sienten frío, por los que no sienten nada, por los que no tienen corazón, por los que no amanecen. Lloro  cuando este mundo me da miedo. Lloro por los que no saben llorar…Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.

Editado y Publicado por: Rovica.

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