Me ha tocado mi propia lotería. Me ha tocado ser yo. Enamorarme de personas locas. Me encanta el olor que se queda en las manos al pelar mandarinas. El sabor de la sandía fresquita en verano. Y comer galletas con leche en invierno. Inundar los platos de pasta con queso rallado. Nunca salgo sin mi colonia preferida. Me gusta los pantalones pitillos y las camisas a cuadros. Siempre me voy mirando en el espejo retrovisor de los coches aparcados y en los cristales de cada tienda que paso.
De pequeña leía hasta las etiquetas de los botes y sigo haciéndolo. Soy hipocondríaca de nacimiento. Soy impaciente, exigente, me agobio con facilidad. Soy de charlas profundas y largas con amigos. De debatir hasta la noche sobre el amor. Bailo mejor que canto e intento acariciar mejor que escribo. Soy de sangre caliente, pero muy de abrigarme en la estación fría. De estar, sentir y ver mucho el mar, no puedo vivir sin él. Soy de escribir hasta en los manteles y servilletas del restaurante. De viajar de aquí para allá. De hacer cualquier tontería para que alguien sonría. De estar tres días triste en casa y treinta sonriendo. Soy una historia más. Soy mi propia lotería…
Rovica.



¡Enhorabuena! No todo el mundo sabe describirse
🤭😄😉jajaja M. Carmen, en realidad, en lo bueno como en lo que no es tan bueno, cada uno de nosotros lleva su propio «premio» y gestiona a su manera las cartas que le han tocado en suerte. Al final, es esa combinación de lo que nos viene dado y de cómo decidimos jugarlo. La verdadera maestría está en saber encontrar el aprendizaje en lo «no tan bueno» y disfrutar al máximo de las buenas rachas. Muchas gracias por comentar. Que tengas una estupenda semana. Un abrazo amiga.