• Autor de la entrada:
  • Publicación de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Mis Escritos
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura
  • Última modificación de la entrada:

 

La verdadera magia, no se grita ni se expone burdamente en una foto de perfil; se insinúa en los pequeños detalles, en la elocuencia y en la forma de mirar y entender el mundo. El mundo necesita más personas que busquen conectar desde el ser y no desde el parecer.  El juego de la seducción comienza en el cerebro; un debate interesante o una reflexión profunda funciona como el mejor de los afrodisíacos.

Para conquistar no solo se conquista por la mirada, sino con todos los sentidos. Es por eso por lo que cada vez entiendo menos a esa gran parte de la sociedad, en donde veo más preocupación en aparentar que en ser, obsesionados más por su aspecto que por su mente, empeñados en crear fachadas en lugar de desarrollar valores.

Para mí, no hay nada más irremediablemente seductor y que me enamore más que el intelecto… Hay personas (muy pocas la verdad…) que te envuelven cada vez que hablan, que desprenden un magnetismo tal, que sientes un deseo irreprimible de dejarte arrastrar por su sabiduría y de adentrarte en los más recónditos rincones de su yo interior.

¿Qué por qué siento esa necesidad…? Muy simple, porque es muy fácil intuir y adivinar que allí, precisamente allí, es en donde se esconden lo mejor, lo más atractivo y  donde reside toda la magia que te pueden ofrecer…

Y lo mejor de este tipo de personas, es que con ellas nada es previsible, siempre te sorprenden, son mentes brillantes con una capacidad increíble. En definitiva, son personas que, aunque a simple vista puedan pasar inadvertidas, en realidad, si te fijas en sus sutiles gestos, lo que velada e irremediablemente estos insinúan, te seduce lo quieras o no…

Rovica.

¿Te ha gustado? ¡Pues ahora te toca comentar!