• Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Mis Escritos
  • Comentarios de la entrada:6 comentarios
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura
  • Última modificación de la entrada:15/09/2025

 

 

Hace unos días, alguien sabio y muy querido para mí me hizo reflexionar, como otras tantas veces. En una de nuestras frecuentes y amenas charlas, esta vez: sobre la soledad, me comentó:

– “Debes aprender a sentirte enter@ estando sol@; si dominas esto, dominas todo.”

No necesitas aplausos, ni abrazos, ni compañía constante. La verdadera fuerza no reside en la presencia de otros ni en la aprobación externa, sino en la capacidad de encontrarte contigo, de escucharte, de aceptarte y de disfrutar tu propia compañía. Las horas a solas se llenan de reflexión, de creatividad, de crecimiento. Solo quien se siente complet@ sin depender de nadie puede caminar por la vida con libertad y tomar decisiones auténticas.

Aprender a estar sol@ no siempre significa vivir en soledad: cuando aprendes a acompañarte, cada instante contigo es un descubrimiento; cada silencio un templo. Tu mundo entero vive dentro de ti: tu fuerza, tu paz, tu libertad. Descubres que en tu interior hay una presencia constante, un refugio, un lugar seguro. El silencio deja de asustar y se convierte en hogar, en espejo, en guía.

Eso es aprender a estar acompañad@ contigo mism@ estando sol@. Es aprender a ser dueñ@ de tu mundo interior y, desde ahí permitir que todo lo demás sea posible. No te falta nada, no te sobra nada: simplemente eres.

Rovica.

Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. Dardalorth

    Yo sé muy bien lo que eso, dado que llevo muchos años así. Y no sabría vivir de otro modo, o me costaría mucho hacerlo si no tuviera otro remedio. Como todo, tiene su lado negativo pero son tantas cosas buenas las que me proporciona el no depender de nadie que ni he querido ni quiero cambiarlo.

    No todo el mundo está preparado pero seguro que más de uno/a que probara, con el tiempo tampoco lo dejaría. Saludos.

    1. Rovica

      Lo que dices suena muy honesto y sentido, gracias por compartirlo. Se nota que valoras muchísimo la independencia y que, la soledad te da muchas cosas buenas. Eso es totalmente válido y legitimo: para mucha gente la soledad elegida es fuente de libertad, creatividad y paz. Mantener la autonomía elegida sin perder lo bueno de la relación con otros. Saludos Dardalorth.

  2. Don Frijol

    La sociedad asocia a la soledad con la tristeza y el estar rodeado de gente con la alegría, y hay muchos ejemplo de gente rodeada de gente que se siente muy triste, creo que para las cosas importantes hay que aprender a estar contigo mismo, en mi caso antes de encontrar a mi esposa tuve un momento de aprender estar conmigo mismo, de ir al cine solo, de salir a caminar, de conocerme y amarme para saber recibir el amor de otra persona, el amor de mi esposa no era necesario para ser feliz, era complementario a mi felicidad.

    1. Rovica

      Tienes toda la razón. La soledad voluntaria no significa vacío ni tristeza, puede ser un espacio de encuentro contigo mismo, de crecimiento y de aprender a disfrutar de tu propia compañía. Muchas veces, estar en paz es el primer paso para poder construir vínculos sanos y auténticos con los demás.
      Me parece muy bonito lo que compartes sobre tu experiencia antes de conocer a tu esposa: descubrir que tu felicidad no dependía de alguien más, sino que se complementó con el amor que ella trajo a tu vida. Eso habla de un amor libre y consciente, donde no se busca llenar un vacío, sino compartir vida y felicidad. Tu historia es un recordatorio de que aprender a estar solos es también aprender a amar mejor. Mil gracias por tus, siempre, constructivos comentarios. Un abrazo amigo Pepe.

  3. Hace tiempo que convivo con la soledad, no es la deseada, pero es la que la vida me ha dado de unos años para acá. Está muy bien lo que dices, pero hay momentos en que todo te falta y otros en los que también te sobra. Yo no serviría para buscar a alguien por aquello de no estar solo, porque no hay peor cosa que la soledad en compañía y sé de muchos así. Sé que hay muchas circunstancias y que todos elegimos o tratamos de elegir aquello que nos hace bien. ¿Tristeza? Ninguna. Aprender a convivir con lo que nos ha tocado, nada más. Los hijos vuelan y están cuando les necesitas. Tantas soledades como personas. Así es querida Ro. Un abrazo.

    1. Rovica

      Lo que compartes en tu comentario refleja mucha serenidad y sabiduría. Tienes toda la razón, la soledad no siempre se elige, la soledad, cuando no es buscada, pesa a ratos; pero cuando se acepta, enseña a mirarse por dentro y a valorar lo que de verdad importa. Es cierto, no hay peor vacío que la soledad acompañada, y qué bueno es reconocerlo. Al final, cada quien carga con su propia soledad, única y personal, y en ella también se encuentra una forma de compañía. Tus palabras transmiten calma, equilibrio y una lección de vida, la de saber estar con uno mismo sin tristeza, con dignidad y con paz. Muchas gracias por tu siempre valioso comentario. Un abrazo grande.

¿Te ha gustado? ¡Pues ahora te toca comentar!