En 1963 Valentina Tereshkova viajó al espacio. Orbitó sobre la tierra 48 veces, y ¿sabes lo que me enseña a mí? Pues, que, si quiero la luna, voy yo a por ella. Y es que, a veces, les dedicamos el insomnio a alguien que ya se durmió y eso no es así. La vida empieza muchas veces…¡Vive joder, que te vas a morir igualmente!
Tú crees que al lobo le importa la opinión de la oveja…no, ¿verdad? ¡Claro! Es que el lobo también está harto de tanto cuento. El diablo también es malo porque la historia te la contó un ángel ¿no? Mira, yo no sé odiar, pero recordar con asco creo que debe ser lo más parecido y te digo esto, porque la vida está hecha de días que no significan nada, pero luego hay momentos que lo significan todo.
Esto que voy a decirte si me lo hubieran dicho a mí alguna vez, ya no como consejo, sino, como el que te dice un refrán, me hubiese ahorrado llorar como una magdalena más de una vez. Lo que pasó tenía que pasar para que pasara lo que está pasando. Porque esto es como la palabra “reconocer” que es una palabra importante y se lee tanto al derecho que del revés. Vuelve a leerlo. En caso de duda…pregunta, no supongas. Y es que a mí la vida me quitó tanto…que me quitó hasta el miedo. Y esa sensación de haber tocado fondo, a menudo, se transforma en una forma de fortaleza y en una resiliencia inquebrantable.
Rovica.



Gracias Rovica por compartir tus sentimientos. No te rindas, tú sé tú y ten los pies muy firmes en el suelo para saber donde pisas, pero cuida el corazón no se lo des a cualquiera que hay mucha gente que no te merece.
Merece ser feliz porque eres buena gente
Un besito
Mary Carmen
Muchas gracias por tu tiempo en leer y comentar, M. Carmen. Llevas razón, mantener el equilibrio entre la realidad y la protección de nuestras emociones es fundamental para construir relaciones sanas, significativas y profundas. No todo el mundo merece tener acceso a lo más valioso que tenemos, que es nuestro corazón. Un beso, también para ti.